11 de agosto de 2015

Piden a Educación reconsiderar plan para enfrentar la sequía (reportaje Diálogo UPR)

Reportaje en Diálogo UPR sobre "Carta abierta al Hon. Secretario del Departamento de Educación del Estado Libre Asociado de Puerto Rico"

Fuente: http://dialogoupr.com/noticia/piden-a-educacion-reconsiderar-plan-para-enfrentar-la-sequia/

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Piden a Educación reconsiderar plan para enfrentar la sequía


El programa Pro Bono Enlace de la Escuela de Derecho de la UPR, establece que el plan diseñado por el Departamento de Educación no toma en cuenta elementos esenciales que permiten el derecho a la educación.

11 DE AGOSTO DE 2015
POR RONALD ÁVILA CLAUDIO

Participantes del programa Pro Bono Enlace, remitieron una carta al doctor Rafael Román, secretario del Departamento de Educación (DE), pidiendo la reconsideración de las estrategias implantadas en las escuelas públicas del País para enfrentar la crisis que ha causado la sequía en 29 municipios de la Isla.
Pro Bono Enlace es un proyecto que busca aumentar el número de estudiantes del sistema público de enseñanza en la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico.
Entre las medidas establecidas por el plan del DE se encuentran recortar la semana de clases, en donde los estudiantes asistirán a los planteles escolares de lunes a jueves, reducir las horas contacto, así como no ofrecer desayunos en los comedores escolares.
Según la comunicación del colectivo Pro Bono, se verán afectadas 359 escuelas y más de 30,000 estudiantes. Asimismo mencionan que, este plan no considera algunos elementos claves que afectan directamente el derecho a la educación, tales como la pobreza, el hambre, la incapacidad de padres y madres de arreglar sus horarios de trabajo para acomodarlos a los de las escuelas y la falta de participación de la comunidad estudiantil.
De acuerdo a las estadísticas destacadas por la organización, 102,111 estudiantes desayunan en los comedores escolares. Además establecieron que, para muchos de estos menores las comidas que reciben en la escuela son las únicas que tienen garantizadas diariamente.
Entre las alternativas ofrecidas en la carta se destacan “el ofrecimiento de alimentos pre empacados, frutas, cereales, jugos o leche en envases desechables”. También, sugieren la implementación de un sistema de cisternas en las escuelas.
La carta fue firmada por María Fernanda Archevald, Ariadna M. Godreau-Aubert, Carlos Ramos Hernández, Guillermo Rebollo-Gil, Natalia Galíndez Velázquez, Frances Santiago Román, Shemirel Guzmán Hernández, Idenis Torres Guzmán, Alejandra Ramos y Sonia Rivera Chaparro. Estos se identificaron como estudiantes, exalumnos y exalumnas del programa Pro Bono Enlace con las Escuelas Públicas de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico.
Por otra parte, a través de un comunicado de prensa emitido por el DE, el secretario de educación indicó que, “en las 1,329 escuelas del sistema educativo público se impartieron clases sin mayores contratiempos, incluyendo las 476 a las que se les ajustó el horario escolar debido al racionamiento de agua”.
A pesar de la implementación de este plan, Román especifica que este año se reportaron 302,858 estudiantes en el comienzo de clases, lo que representa un aumento de 2.5% en la asistencia en comparación con el año anterior. El pasado año se reportaron el primer día de clases 295,565 estudiantes.
De acuerdo al DE también se reportó 96% de docentes, 97% de los directores escolares, un 94% de los maestros de apoyo y un 95% del personal no docente.
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10 de agosto de 2015

Carta abierta al Hon. Secretario del Departamento de Educación del Estado Libre Asociado de Puerto Rico

Documento Oficial: Click
10 de agosto de 2015
Hon. Rafael Román Meléndez
Secretario del Departamento de Educación
P.O. Box 190759
San Juan, PR 00919-0759


Honorable Secretario:

Las y los que suscriben esta carta, somos estudiantes, ex alumnos y ex alumnas que participan del Pro Bono Enlace con las Escuelas Públicas de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico, una iniciativa comprometida con diversificar el futuro de la profesión jurídica, aumentando la cantidad de estudiantes del sistema público que llega a la única Escuela de Derecho del sistema público de enseñanza puertorriqueño. Todos los años, nuestro proyecto recibe a más de 150 estudiantes de distintos pueblos de la Isla, quienes nos acompañan a pensar críticamente qué son los derechos y cómo accedemos plenamente a estos. Es precisamente por la importancia central que tiene el derecho a la educación para el Pro Bono Enlace, el estudiantado del sistema público y para Puerto Rico que nos resulta urgente dirigirle esta carta.

Durante las pasadas semanas, y a propósito de la sequía y del regreso a clases, el Departamento de Educación ha anunciado las medidas que asumirá ante el racionamiento. Por un lado, se ha anunciado que en los días en que no haya agua corriente en las escuelas los comedores escolares no ofrecerán desayuno. Por otro lado, se anuncia la implantación de un nuevo horario de días de clase más cortos y una semana escolar que transcurre de lunes a jueves. Según ha informado el propio Departamento a la prensa, estas medidas afectarán cerca de 359 escuelas y a más de 30,000 estudiantes. Analizando el impacto que tendrán estas medidas en la calidad de la educación y el bienestar de las y los estudiantes, nos resulta preocupante que este plan no considere elementos que afectan directamente el derecho a la educación, tales como la pobreza, el hambre, la incapacidad de padres y madres de hacer arreglos con sus patronos para ajustarse al nuevo horario y la falta de participación de la comunidad estudiantil –en su sentido más amplio e incluyendo a los padres y las madres de los y las estudiantes–, entre otros.

Diariamente 102,111 estudiantes desayunan en los comedores escolares. Implantado el plan anunciado por el Departamento, aquellas escuelas que se sirven del embalse Carraízo solo tendrían desayuno disponible un día de la semana escolar, mientras que las escuelas que se sirvan de la Plata solo podrían ofrecer alimentos en la mañana dos veces. No debe perderse de perspectiva que para muchos y muchas estudiantes del sistema público, los alimentos servidos en los comedores escolares son las únicas comidas que tienen garantizadas diariamente. La pobreza y el hambre son realidades de un País que lleva más de una década sumido en una profunda crisis económica, donde las personas se ven obligadas a hurtar pasta de dientes o chuletas para proveerle a sus hijos e hijas una comida mínima. Lo contrario es criminalizar una vez más la pobreza, empujando a las madres y los padres –cuyas neveras y bolsillos ya están vacíos– la obligación de hacer lo imposible para darle a sus hijos qué comer.

En lo que se refiere a la semana escolar más corta, tampoco debe ignorarse que el perfil socio-económico de las madres y los padres de las y los estudiantes del sistema público advierten condiciones laborales precarias. Esto significa que, en muchos casos, no podrán hacer los arreglos necesarios para recoger a sus hijos e hijas más temprano o para coordinar o pagar porque alguien los cuide. Esta medida, tomada sin mayores consideraciones obligan a padres y madres a elegir entre el trabajo y el cuidado de sus hijos, aumentando su situación de vulnerabilidad laboral y económica. Al comienzo de cada año escolar, las madres y padres son llamados a firmar una carta de compromiso con la educación de sus hijos. Para cumplirlo cabalmente, requieren que el Departamento de Educación adopte políticas que les apoyen reconociendo su realidad, en lugar de optar por medidas que terminan por castigarles o imponerles responsabilidades imposibles.

El derecho a la educación no existe en un vacío. Requiere de condiciones que permitan que las y los estudiantes puedan desarrollarse plenamente tanto en el plano académico como personal. El derecho a la educación, para que sea respetado, requiere garantizar otros derechos y mantener una perspectiva realista sobre las circunstancias de la comunidad ante la que se es responsable. Un estudiante de tercer grado cuyos únicos dos alimentos garantizados son el desayuno y el almuerzo que recibe en el comedor escolar, no podrá prestar atención a sus clases con el estómago vacío si se le priva de la primera de estas comidas. Una madre con tres trabajos difícilmente podrá hacer los arreglos para recoger a su hija más temprano ni podrá convencer a su patrono de que le permita llevarla al trabajo los viernes. Mucho menos podrá costear un cuido. Esta es la realidad que debe atenderse cuando se asumen medidas y planes de acción que afectará derechos fundamentales.

Señor Secretario, si bien usted no es responsable de la sequía que afecta al País, sí es la persona llamada a velar porque se garantice el derecho a la educación a las y los estudiantes que se sirven de las escuelas del sistema público del País. Una sequía es un evento natural inevitable pero previsible. El Departamento de Educación tiene la responsabilidad de crear planes de contención y de manejo de emergencia que no limiten el acceso de las y los estudiantes a alimentos. En tiempos de emergencia, el Departamento tiene que reconocer que las escuelas públicas vienen a asumir funciones que trascienden el ofrecimiento curricular. Son centros de servicio y respiro, lugares seguros para las familias más vulnerables y vulneradas por la crisis.

Entendemos que el Departamento de Educación tiene la obligación de considerar medidas que no interfieran con el derecho de los y las estudiantes a educarse. Existen alternativas que permitirían ofrecer desayuno en los comedores escolares sin requerir el gasto de cantidades significativas de agua tales como el ofrecimiento de alimentos pre empacados, frutas, cereales, jugos o leche en envases desechables. Existen numerosas alternativas saludables y que al mismo tiempo son sustentables en el contexto de una sequía. En lo que se requiere a la disminución del período lectivo y las consecuencias que tendría acortar la semana para el propio estudiantado y de sus padres y madres, es prioritario que el Departamento de Educación habilite un sistema de cisternas en la totalidad de las escuelas del sistema público. El derecho a la educación no puede depender de los vaivenes climáticos o de la adopción de medidas que no contemplan las circunstancias de quienes afectan. La educación es un derecho al que todos y todas estamos convocados y convocadas. Nosotros y nosotras estamos llamados a defenderlo. Le exigimos al Departamento de Educación que haga lo mismo.

Atentamente,

María Fernanda Archevald


Ariadna M. Godreau-Aubert
Carlos Ramos Hernández
Guillermo Rebollo-Gil
Natalia Galíndez Velázquez
Frances Santiago Román
Shemirel Guzmán Hernández
Idenis Torres Guzmán
Alejandra Ramos Oquendo
Sonia Rivera Chaparro
William Morales
Rocío De Félix-Dávila
Orlando Velázquez
Noeli Pérez
Alexander Correa
Paulina Mendez



Estudiantes, exalumnos y exalumnas del programa Pro Bono Enlace con las Escuelas Públicas de la Escuela de Derecho de la Universidad de Puerto Rico
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Firmas de solidaridad: Click

6 de abril de 2015

Reseña de Taller de Procesos Legislativos y Participación Ciudadana

Reseña de Taller de Procesos Legislativos y Participación Ciudadana
(Lcda. Verónica Vélez): Sábado, 21 de marzo de 2015

Por: María de los Ángeles Robles Sellés

Durante el taller de Procesos Legislativos y Participación Ciudadana, dirigido por la Lcda. Verónica Vélez, profundizamos sobre el procedimiento de crear o enmendar leyes.  Aprendimos que siempre debe haber representación de la minoría y que el proceso de aprobar leyes puede ser tan largo como corto; todo depende los arreglos y/o sugerencias de cada representante y/o senadores y de los acuerdos entre ambos cuerpos legislativos. 
Fue un taller sumamente divertido y lleno de información.

Luego de discutir y aclarar dudas sobre el proceso, empezamos nuestra dinámica. Nos dividieron en grupos y nos dieron la tarea de leer y enmendar un proyecto de ley sobre la venganza pornográfica (Revenge Porn).  Luego, comenzaron las negociaciones en “comités de conferencia” y discutimos sobre lo que nos parecía más correcto, persuadiendo al otro grupo. Luego informamos a todos cuáles fueron nuestros acuerdos.

Internamente, como grupo (en mi caso), la comunicación fue fluida con un poco de discusión a la hora de redactar, pero lo demás fue excelente.  A la hora de exponer lo que creíamos más correcto ante el otro grupo, empezó la controversia, positivamente.  Fueron los diez minutos más largos de mi vida, porque no llegábamos a casi nada, fue cuando nos dimos cuenta de que cada grupo tenía versiones distintas del proyecto: unos tenían una información que a otras nos faltaba y viceversa.  Y no fue hasta ese punto donde visualizamos más de cerca por lo que pasan los legisladores(as) cuando tienen proyectos de ley ante su consideración, los cuales tienen que revisar y aprobar luego de llegar a acuerdos. 


Sin lugar a dudas, la dinámica fue sumamente interesante. Pudimos integrar los conocimientos adquiridos a lo largo de estas últimas semanas participando de este Programa de Talleres Sabatinos. ¡Seguimos!